Por lo general, la placenta actúa como barrera para que esto no suceda. Pero, en algunos pocos casos, es factible que ciertas células malignas de la mamá alcancen al feto.
Un caso sorprendió la semana pasada a la comunidad médica y al público en general: una mujer japonesa a la cual diagnosticaron leucemia durante el embarazo, traspasó la enfermedad al bebé que estaba esperando.
Considerada excepcional –teniendo en cuenta que en los últimos 100 años la literatura médica había dado cuenta de aproximadamente sólo 17 antecedentes de situaciones similares- esta situación motivó una investigación, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista científica Proceedings of the Nacional Academy of Sciences, además de reanimar un debate: ¿es posible la transmisión por vía fetal de este tipo de patologías oncológicas?
La Dra. María Marta Rivas, integrante del staff del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Austra (HUA), afirmó: “Aunque la placenta constituye una excelente barrera, que a través del ejercicio de la inmunovigilancia por lo general no permite el traspaso de células de la madre hacia el bebé, lo cierto es que algunas células malignas pierden moléculas de superficie común (que las hacen propias de cada individuo), en cuyo caso obtendrían ‘el don’ de atravesar la placenta sin ser advertidas o reconocidas”. “No obstante, las posibilidades de que esto ocurra son realmente bajísimas”, agregó la especialista. Ir a nota completa